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domingo, 4 de diciembre de 2016

SIMPLEMENTE, GIANNIS.


Parece que fue ayer cuando Willy Villar nos lo descubría y les pasaba la mano por la cara a todos los ojeadores de la NBA o cuando algunos intentábamos teclear correctamente el apellido para buscar sus jugadas en Youtube. Tres años después de firmar por los Milwaukee Bucks, Giannis Antetokounmpo es una de las estrellas de la mejor liga del mundo. Los locutores ya no se lían al intentar pronunciar su apellido, porque no hace falta. Hemos pasado de Antetokounmpo a The Greek Freak para terminar en, simplemente, Giannis.

¿Hasta dónde puede llegar Giannis?

Teniendo en cuenta que dentro de dos días cumple 22 años, el griego apunta muy alto. Sigue evolucionando a base de trabajo duro. Está mejorando sus números de manera exagerada, pero sobretodo entiende mucho mejor el juego. De ser un jugador de highlights ha pasado a ser el hombre clave de la franquicia, el termómetro de los Bucks.

En la primera temporada, Giannis promedió 6,8 puntos, en la segunda 12,7 y en la tercera 16,9. En el presente curso está en 22,4. En cuanto a los rebotes, 4,4, 6,7, 7,7 y actualmente en 8,6 por partido. En asistencias, de 1,9 por partido el primer año ha pasado a 6,1 esta temporada. Además, suma 2,2 tapones y está en 52,6 en porcentaje de tiro. Mejora cada año en todo. Giannis ya no es aquel jugador exótico que nos sorprendía con la jugada de la semana o que era invitado al concurso de mates porque su físico prometía y su apellido llamaba la atención. Giannis Antetokounmpo es uno de los hombres más regulares de la NBA.

Recordemos que empezó jugando de alero con Larry Drew hasta la llegada de Kidd, cuando pasó a jugar de base. Tengo entendido que la idea de Willy Villar y de José Luis Abós era la misma. Un tipo de 2,11 cms subiendo la bola y dando cada vez más asistencias dudo que se haya visto nunca. ¿Quién mejor que Jason Kidd para enseñarle a Giannis a jugar de Shooting Guard, Small Forward, Point Guard o lo que haga falta? Antetokounmpo es un All position player. En una entrevista reciente el propio Giannis comenta que tres de sus referentes son Scottie Pippen, Magic Johnson y Allen Iverson.


Puntos fuertes.

A campo abierto, Giannis es prácticamente imparable. Se muestra insultantemente ágil a la carrera y su reverso hacia el aro suele ser letal. Aunque físicamente ha cambiado mucho desde su llegada a la NBA, por suerte no ha engordado, con lo que sigue siendo rápido y versátil. La mayoría de sus canastas son hacia abajo;  de esas que no se salen.

Es cada vez más líder. Cuando se siente dominador, participa en todas las acciones del juego, ya sea defendiendo con un tapón, robando o machacando. Es un jugador todo terreno, vaya. Cuando hablamos de los Bucks, hablamos de Giannis. Está totalmente identificado con la franquicia y la franquicia con él.


A mejorar.

La mecánica de tiro de Giannis no era buena cuando llegó, pero a base de trabajo está consiguiendo porcentajes aceptables. Ya no se tira aquellas pechinas inclasificables de la primera temporada.

Al pesar poco, tiene dificultad en el juego en el poste bajo cuando se cruza con cuatros pesados. Con todo, ha aprendido a levantar la cabeza y a soltar el pase en el momento exacto. Cuando consigue recibir con ventaja de altura, sus compañeros le buscan cerca del cristal y hace mucho daño.

Lo mejor que tiene Giannis es que trabaja los puntos débiles y se nota una clara mejoría en poco tiempo. Es una prueba de humildad, exigencia e inteligencia. No se le ha subido el éxito a la cabeza ni el supercontrato que firmó el año pasado.   

Evidentemente, será All Star este año.


¿Qué hubiera sido de Giannis en Europa?

Pues por muchas vueltas que le demos a la cabeza, no hay respuesta a tal pregunta. ¿Sería una víctima de los sistemas? ¿Se hubiera pasado un año o dos chupando banquillo por ser, simplemente, demasiado joven? Con 21 años, la temporada pasada promedió más de 35 minutos jugados por partido. ¿Jugaría los 10 minutos del rookie en Europa? Las expectativas de Grecia con Giannis deberían ser máximas, pero ¿alguien piensa darle los trastos de matar y formar un grupo a su alrededor que juegue para él? En Milwaukee sabe que aunque falle dos tiros no será cambiado en el siguiente ataque como pasa en Europa.

¿Pueden los Bucks aspirar a algo serio?

De momento los Bucks sólo aspiran a llegar a la primera ronda de los play off, al igual que los últimos años. La suspensión por dopaje de O.J. Mayo hizo mucho daño en la franquicia, que sigue sin tener un juego interior consistente. La calidad incuestionable de los hombres exteriores (Jabari Parker, Giannis, Teletovic, Dellavelova…) no tapa los evidentes problemas defensivos del equipo, al que por momentos le falta dureza y concentración.


No veo a Giannis fuera de los Bucks ni a la franquicia aspirando a mucho más que la primera ronda de los cruces. El problema es si la situación se prolonga en el tiempo. Desde luego, Giannis es el jugador que ha generado más ilusión en Milwaukee desde hace muchos años. ¿Sabrán aprovecharlo?



PD: Obama pasó por Grecia en su viaje de despedida por Europa y nombró a Giannis Antetokounmpo en su discurso, como no podía ser de otra manera. 

jueves, 4 de julio de 2013

Antetokounmpomanía.

 
Un servidor y el número 15 del Draft en medio de la nada.


Podéis leer la Operación Antetokounmpo aquí. Entonces era Adetokoubo o Adetokunbo.



- Antetokounmpo hasta en la sopa.


Estas dos últimas semanas Giannis Antetokounmpo ha salido tantas veces en la televisión como el Presidente. Nadie conocía al jugador fuera del mundillo de baloncesto hasta hace apenas unos días. Su elección en el número 15 del Draft ha sido portada incluso en periódicos de información general.

 

Da lo mismo que la mayoría de los que ahora hablan de él como si lo conocieran de toda la vida no sepan lo que es un tapón o una asistencia, ni por supuesto cómo diablos funciona el Draft: lo importante es la bandera; un griego mostrando al mundo que los sueños pueden hacerse realidad.

"La Grecia de la esperanza".

Probablemente el hecho de ensalzar la figura de Antetokounmpo hasta límites insospechados se está utilizando para levantar el ánimo de la gente; Grecia como cuna de los Juegos Olímpicos y como lugar en el que los deportistas ocupan el sitio de los dioses. Los éxitos deportivos para tapar otras cosas. ¿Os suena?

All Star 2013.

- Una historia de tantas.

La historia de la familia Antetokounmpo en unos años podría perfectamente acabar en película o en un reportaje made in NBA, aunque si nos paramos a pensar no difiere tanto de la de muchos inmigrantes llegados a Europa desde África.

  

Los Antetokounmpo se establecieron en Atenas a mediados de los 90 y para ganarse la vida se pusieron a vender relojes, Cds, kobolois, bolsos, etcétera, como hacían y hacen todos los africanos. La escena os sonará a muchos: padres e hijos viviendo del top manta con esos tenderetes cutres montados con cajas y sábanas, churumbeles corriendo por ahí y venta ambulante durante las fiestas sacando unos euros para poder comer. 

El padre de familia los matriculó desde pequeños en el colegio. De lo que más se enorgullece es que “a pesar de haber tenido que ayudarnos a vender Cds en los semáforos o acompañarnos de ruta por los barrios, nunca han tenido ninguna falta de asistencia en la escuela”. Los padres no hablan griego, en cambio los hijos perfectamente.

 
Thanassis matando por encima de su hermano y Giannis yendo hacia el aro.

El mayor de los hermanos acabó en Nigeria y es jugador de fútbol profesional, mientras que el resto ayudaba a sus padres. Aunque a Giannis le gustaba más el fútbol, empezó a crecer y perdió facultades. Su hermano Thanassis se presentó en el Filathilikós para jugar a baloncesto, hizo unas pruebas y lo “captaron”; empujado por él, Giannis se pasó a la bola naranja. Al que no le dejaron fue a Kostas, el cuarto hijo de la familia, porque por entonces sólo tenía 6 años.  

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En Salónica hay muchos africanos vendiendo bolsos y relojes en el paseo marítimo. La diferencia entre éstos y los pakistaníes o de Bangladesh es que los negros se relacionan con los nativos y son mucho más simpáticos. Socializan. Además, los hombres suelen traerse a sus mujeres y llevan una vida bastante normal. Todo lo comparten y se ayudan mucho entre sí. Cuando me cruzo con alguno de ellos, veo a un Antetokounmpo en potencia.

- El ojo clínico de Willy.

FCM Basketball (empresa de agentes) y Giorgos Panou (representante) han hecho bien su trabajo, pero desde luego a Willy Villar habría que darle el premio a la operación del año: sin pasar por Zaragoza, el CAI ha hecho caja. Sin duda, tanto él como José Luis Abós hubieran preferido tenerlo una o dos temporadas a su servicio, pero no ha podido ser. De todos modos, en los tiempos que corren conseguir dinero “fácil” está muy bien.

En el Heraldo de Aragón titularon así.

Evidentemente, no ha pasado por alto el hecho de que haya sido el CAI Zaragoza el equipo que se haya adelantado al Panathinaikós y al Olympiacos. Si hubiera sido el Barça o el Madrid tal vez no les hubiera chocado tanto. ¿Cómo se les ha podido escapar teniéndolo tan cerca y habiéndolo visto jugar? Los periodistas de información general, más pensando en el negocio que en otra cosa -maldita crisis-, no entienden cómo desde fuera han sabido ver el potencial del jugador y en cambio desde dentro no.

El de la camisa blanca es Kostas. Habrá que seguirlo también.

Las cifras del contrato están por ahí aunque a mí me importan relativamente poco. El dato con el que yo me quedo es el siguiente: Antetokounmpo cobraba 300 euros al mes. Ahora se llevará ¿un millón de dólares al año? Como para que le entre el vértigo. 

- La decisión.

Primer acto promocional de los rookies.

Recién elegido le hicieron una rápida entrevista en la ESPN y lo dejó bien claro: “quiero jugar en la NBA ya”. Yo pensé que la rotunda afirmación era fruto de la subida de adrenalina del momento, pero no, estaba decidido. Más aún cuando los Bucks mostraron inmediatamente su deseo de llevárselo. De haber salido una ronda después probablemente lo hubiéramos visto en Zaragoza. Una de las primeras cosas que ha dicho es que quiere ayudar a su familia, a la que se llevará a América. 


Menudo lío con el apellido. Habrá que buscar un mote. 

- ¿Se equivoca?


Personalmente creo que sí (ojalá me equivoque). Debería jugar primero un par de años en Europa antes de dar el salto. Quizás la costumbre de ver que los jugadores europeos hacen el camino a la inversa haga que tenga ciertos prejuicios, lo reconozco. Está verde, ya lo dije. Pero en la NBA se trabaja de otra manera y seguro que los Bucks “le van a dar caña”. Debe ganar musculatura, peso y tronco inferior. A Giannis le esperan duros entrenamientos personalizados y largas sesiones de pesas. Mucho gimnasio y muros defensivos. Será tan interesante ver la progresión en su juego como en su cuerpo; acordémonos de aquel Pau Gasol espigado y aquel Toni Kukoc enclenque. Si hemos visto a Víctor Claver alternando Liga de Desarrollo con NBA, intuyo que a Antetokounmpo le tocará lo mismo. El único caso parecido que recuerdo es el de Dirk Nowitzki, fichado desde la Segunda División de Alemania. Ojalá juegue la mitad de bien que él.

Primera rueda de prensa con el mánager de los Bucks.

- Polémica e hipocresía.


Me veo obligado a entrar en el tema aunque vaya más allá del baloncesto propiamente dicho. No por esperada deja de ser lamentable la polémica sobre la nacionalización del jugador. El ataque que hizo ayer mismo el líder de Amanecer Dorado era previsible (el hombre no está demasiado bien de la cabeza), pero vayamos más allá.

El que se mueva no sale en la foto.

Ahora todos quieren hacerse la foto con Antetokounmpo y su familia, incluido Antonis Samarás, el Presidente. Dudo que el Ministro de Deportes nuevo -echaron a Ionnidis hace unos días- supiera quién es el jugador antes de ver las imágenes de los hermanos con la bandera. Las televisiones han entrado con sus cámaras hasta la cocina de la casa familiar buscando una historia de superación de lo más peliculera.

Samarás a punto de entregar un icono de la Virgen a la familia.

Las críticas al ministro de turno ya se hicieron antes de la nacionalización. ¿Cómo era posible que un ciudadano nacido en Grecia no tuviera la nacionalidad? En realidad, Giannis era un apátrida: oficialmente ni era nigeriano ni griego. De acuerdo que hasta los 18 años no estaba obligado a tener pasaporte, pero me preguntó cómo diablos le podían hacer la ficha en el Filthlitikós si no tenía ni carné ni pasaporte.

¿Hubieran nacionalizado tan “rápido” a Antetokounmpo si la Federación de Nigeria no hubiera mostrado su interés en llevárselo? No. Seamos realistas. En Grecia las cosas funcionan así. ¿Qué pasa con todos los hijos de inmigrantes que están en la misma situación que Giannis pero que no tienen la suerte de ser unos fenómenos del deporte? Nunca conseguirán los papeles, no nos engañemos.


La polémica sobre las nacionalizaciones podría extenderse a España, Bulgaria, Croacia, Turquía y muchos otros países europeos. ¿Es más griego Kostas Koufos o Mike Bramos que Giannis Antetokounmpo? 

- Páginas blancas por llenar.


Todos sabemos lo fácil que es subirse al carro del éxito. De momento, webs y periódicos tienen historia para rato porque en unos días empieza el Eurobasket sub20, en el que Antetokounmpo será la estrella indiscutible. ¿Se acordarán de él si no triunfa en la NBA? De momento él y su hermano siguen siendo entrevistados en la televisión y lo llevan bastante bien a pesar de que a veces las preguntas se las traen.

Son chavales humildes, trabajadores y que adoran el baloncesto. Nada más y nada menos. Giannis trataba de usted a sus compañeros de equipo y a su entrenador. 

La timidez del chico desaparece cuando se junta con los sub20, claro, porque son niños como él. Lo primero que hicieron cuando llegó de Estados Unidos a la concentración fue tirarlo a la piscina vestido.

Con Giorgos Panou en la primera sesión de fotos.

Digerir todo lo que le ha sucedido al chico en estos últimos meses no debe ser fácil: firma por el CAI, tsunami de scouts americanos, pasaporte, Draft, selección… y lo que te rondaré, morena. Con 18 años tiene mucho camino por recorrer y, como dije en el otro post, le seguiremos la pista.

Los compañeros maños de http://www.balonzesto.net/ han recogido la historia detallada de los últimos meses aquí.

Abril de 2013. A las puertas del pabellón de Langadá. ¡Cómo ha cambiado todo desde entonces!

sábado, 20 de abril de 2013

Operación Antetokounmpo.



La Operación Antetokounmpo consistía simple y llanamente en ir a ver jugar a Giannis Antetokounmpo antes de que se marche de Grecia.

Un comentario de un compañero del www.theflagrants.com me puso en alerta: en el intermedio de un partido del CAI habían puesto un vídeo de Giannis Antetokounmpo, con quien el club había firmado un contrato de cuatro años. Cuando vi el vídeo me quedé alucinado. 

Empecé a recopilar información para saber quién era y dónde jugaba. ¿Cabría la posibilidad de verlo antes de su marcha?


Lo primero fue localizar al Filathlitikós en el mapa: equipo ateniense de la A1. Me vine un poco abajo cuando comprobé que no había ni un puñetero equipo de Salónica en la categoría: todos estaban en el grupo norte de la B. Si realmente quería verlo, tendría que desplazarme.

Una vez localizadas las ciudades o pueblos que conocía, debía tener en cuenta que quedaban muy pocas jornadas, así que las opciones se verían reducidas. Pero hubo suerte.

Sabía del pueblo de Langadá por un alumno que me recomendó ir allí a tomar las aguas un día que estaba dolorido de la espalda. Allí acuden los fines de semana muchos estresados de la gran ciudad. Cuando leí el nombre de los equipos fue el primero que me vino a la cabeza, porque tanto Serres como Volos sabía que quedaban a más de 200 kilómetros. 

Afortunadamente, el calendario me guiñaba el ojo: jornada 26, Langadá-Filathlitikós. La decisión estaba tomada.


Sin embargo, el director de mi academia hizo que me echara un poco para atrás: antaño había jugado allí. Cuando le comenté que iba a coger el coche para ir a ver a Antetokoumpo, me dijo que no lo hiciera. Fue tan tajante que me dejó seco. Luego lo suavizó diciendo que “si ya estuviera salvado el Langadá, a lo mejor…”, pero… “cuando yo jugué, hubo gente que acabó en la comisaría” y me hacía el gesto de ir esposado. Así que aunque la posibilidad de asistir al partido seguía rondando mi cabeza, me frenaban las palabras de mi jefe. Llevo varios años en Grecia pero tengo la sana costumbre de seguir siempre las recomendaciones de los nativos. No descubro nada si digo que los aficionados griegos en las pistas se comportan como animales.

A partir de entonces me convertí en un fiel seguidor del Langadá, claro. Aunque se encontraba en zona de peligro, tenía seis o siete equipos detrás. El Filathlitikós, por otro lado, encabezaba la clasificación y cabía la posibilidad de que llegase a Langadá ya como campeón, cosa que tampoco me convenía, no fuera a ser que dejasen a Antetokounmpo en Atenas. 

Se dieron los resultados deseados y, pese a que matemáticamente ninguno de los dos equipos había logrado todavía sus objetivos, muy mal se tendrían que dar las cosas para que el Langadá bajase y el Filathlitikós no subiera.


El empujón definitivo llegó cuando me empezaron a llegar informaciones vía Twitter sobre el salto que había dado el jugador en las previsiones del Draft. Seguía las crónicas y veía que sus números estaban asombrando a los ojeadores. Incluso Danny Ainge vino desde Boston para verle jugar a Volos, una ciudad que está a más de 300 kilómetros de la capital. Evidentemente, si Ainge hizo el esfuerzo de venir a verle desde Boston, yo no podía ser menos, teniéndolo a menos de media hora. Además, los hermanos Antetokounmpo fueron invitados al All Star de Patras con los jugadores de la A1, destacando ambos por su desparpajo y calidad. Fue su presentación en sociedad, aunque muchos ya los conocíamos.

La secuencia de los hechos y mis elucubraciones puede seguirse aquí.

Como ninguno de los objetivos de los equipos se habían cumplido matemáticamente, tenía miedo de quedarme sin entradas. Imaginaba un pabellón de aforo reducido al que iba a jugar nada menos que el líder de la competición. Debía ser precavido y salir con tiempo a pesar de la cercanía. Nunca había estado en Langadá y por éso estuve mirando el mapa un buen rato para estudiar la ruta a seguir: cogería la circunvalación a Kavala y me desviaría donde fuese necesario. A priori era imposible perderse, pero tratándose de mí y de Grecia, cualquier precaución es poca.


El partido era a las cinco de la tarde, hora taurina de sol y moscas. Hacía un calor de narices cuando salimos de casa poco después de comer. Llegar al pueblo fue más sencillo de lo que yo esperaba e hizo que, a pesar del sofocante calor, me relajara un poco. Sin embargo, una cosa era llegar al pueblo y otra encontrar el pabellón. Las señales que seguimos nos indicaban el camino … del spa. La carretera terminaba allí, así que tuvimos que dar marcha atrás. Preguntamos en un bar del pueblo y nos indicaron el camino. Intuí que el autobús que teníamos a unos 300 metros de nosotros era el del Filathlitikós y así fue. Sólo tuve que seguirlo para acabar aparcando en la puerta misma del pabellón.

El primero en bajar fue nuestro protagonista, que aceptó sonriente hacerse una foto conmigo. Luego el resto de la comitiva entró en el pabellón, que estaba prácticamente vacío. Al entrar me sentí como un forastero en Wichita. Nos miraban a mí y a mi mujer como si fuéramos bichos raros. Debían pensar que veníamos con el autobús rival y por eso no nos hacían mucho caso en el bar.

Nos tomamos un frappé y esperamos pacientemente a que abriese la taquilla. El joven que atendía me preguntó si era del Filathlitikós, pero como le dije que no era de ninguno de los dos equipos, me dejó entrar gratis. Decir que eres español a veces funciona.

Nos dirigimos hacia el centro del campo para coger el mejor sitio ya que éramos los primeros, pero el taquillero se acercó y nos aconsejó ponernos debajo de la canasta, en uno de los fondos, para alejarse de la zona caliente. Sin duda, me había tomado por un inocente turista. También me preguntó si venía desde Zaragoza, porque al parecer estaba esperando a alguien de allí. 


Al cabo de un rato apareció por la puerta el entrenador del Panionios acompañado por Danny Ferry, ojeador de los Atlanta Hawks. A ellos les llevaron los cafés hasta el centro del campo.     

El scouting.

Pese a alternar con el equipo junior, Giannis estaba perfectamente adaptado a la categoría. No fue su mejor partido, pero hizo dos o tres jugadas que hicieron las delicias de Ferry.

Cruzaba la pista en pocas zancadas y no le hacía ascos a subir la bola. Ligero, ágil y muy coordinado, Giannis es tan polivalente que puede jugar en casi todas las posiciones. No anduvo fino desde el exterior, pero posee una buena mecánica de tiro. Es muy versátil y a pesar de su falta de kilos, puede emparejarse con hombres más poderosos. Tuvo problemas en defensa porque le tocó pelear contra el mejor jugador local, que además era veterano y se las sabía todas. Sus tobillos y sus piernas son excesivamente delgados. Su tronco inferior no es tan poderoso como el superior y por éso sufre en el cuerpo a cuerpo de espaldas. Debe ganar musculatura.

Tiene muy buena visión de juego y lee bien las situaciones. Suple su falta de kilos colocándose bien en los rebotes y saltando mucho. Ligero como una pluma y tierno como un cordero lechal, tiene unos brazos larguísimos y una anchura de hombros espectacular. Sus grandes manos le permiten manejar el balón con suficiencia. 


Giannis Antetokounmpo tiene técnica, calidad y buena preparación física, pero en mi opinión es demasiado pronto para ir a la NBA. Pasar de jugar en Langadá, Serres o Creta al Boston Garden en menos de un año sería saltarse etapas. No me refiero sólo a la diferencia evidente entre la A2 griega y la NBA, sinó también entre la vida familiar/amateur y la profesional americana. 

Soy de la opinión que la opción CAI Zaragoza es perfecta para él: un club histórico en alza que cuida la cantera y  da oportunidades a los jóvenes. Entidad seria, afición fiel y preparadores profesionales, al margen de ser una ciudad más pequeña que Atenas y menos loca.

Es un diamante que el CAI debe cuidar y mimar. Mostrar interés viniéndolo a ver regularmente es el primer paso. El segundo debería ser llevarlo a Zaragoza de visita y enseñarle las instalaciones y la ciudad. A los griegos les encanta que les hagan sentirse como en casa.

Es raro que el CAI se haya adelantado al Panathinaikos y al Olympiacos, teniéndolo al lado. Un gol por toda la escuadra del equipo maño. Thanassis, dos años mayor que Giannis, está en la órbita del Panathinaikós, aunque es un jugador más hecho. 

Giannis Antetokounmpo es todavía un proyecto, por eso creo que lo ideal para él sería ir a España antes que a Estados Unidos. Seguiremos su historia.