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jueves, 3 de marzo de 2016

Personalidades de la 2ª y de la 3ª dinastía verde.

Quinteto de 1967: Panagiotarakos, Peppas, Kolokithás, Chaikalis y Politis.

Creo oportuno dar una pincelada sobre algunas de las personalidades más importantes de la Segunda y de la Tercera Dinastía antes de seguir adelante. Son gente de club que, como sucedió con muchos miembros de la Primera Dinastía, acabarían vinculados a la entidad, bien en puestos directivos, bien trabajando desde la base. 

Panos Koukópoulos.

Panos (Panagiotis) Koukópoulos (1946-1963) jugó 17 temporadas en el Panathinaikós. Jugaba de alero bajo y es considerado un “jugador de entre épocas”, puesto que unió la Primera Dinastía con la Segunda. En las dos últimas temporadas ejerció de capitán y de entrenador-jugador. Ganó 5 ligas griegas, la primera y la última de las cuales con 12 años de diferencia (1950, 1951, 1954, 1961 y 1962). Fue 8 veces internacional en la temporada 1959-1960. Para darse cuenta de la calidad de nuestro protagonista cabe destacar que Panagiotis, conocido como El Soldado, estuvo a punto de fichar por la Virtus de Bologna en 1956, aunque al final el PAO no accedió al traspaso. Recordemos que hubo griegos que jugaron en clubes italianos importantes en aquella época, como Faidon Mathaiou o Kostas Mourouzis. Compaginó jugar con la primera plantilla con entrenar al Aminta y al Tifón de Atenas a finales de los 50.

Vasilakopoulos y su pelazo cuando era entrenador del equipo juvenil.

Giorgos Vasilakópoulos (1958-1967) empezó su carrera en el Peiraikós de El Pireo. Jugaba de alero y su principal cualidad era la inteligencia en la pista. En paralelo a su carrera como jugador, estudió economía sacando unas notas excelentes. Con el PAO ganó 3 ligas (1961, 1962 y 1967) y al dejar la práctica activa entrenó al PAO juvenil, al Ethnikós, al Ionikós de Nikea, al Ionikós de Nea Filadelfia y al Panionios. También ejerció de árbitro durante un tiempo. Fue escalando en puestos directivos e inicio su carrera europea en los despachos, que culminó con la presidencia de la FIBA Europa, aunque eso no nos interesa en estos momentos. Estuvo metido en política con el PASOK y llegó a Presidente de la Federación Griega de Baloncesto. Sin Vasilakópoulos el baloncesto griego no hubiera llegado hasta donde lo ha hecho. Su incansable trabajo en los despachos, a veces no demasiado reconocido, dio sus frutos. Quizás otro día me anime a escribir sobre su figura, discutida por muchos, pero fundamental.

Dos grandes: Michalis Kiritsis y Apóstolos Kontos.

Michalis Kiritsis (o Kyritsis) (1958-1973) jugó en todas las categorías del club hasta llegar al primer equipo. Ganó 4 ligas (1967, 1969, 1971, 1972). Entre 1969 y 1973 compaginó la práctica del baloncesto con sus estudios en la Universidad de Montclair de Estados Unidos. Entrenó al PAO la temporada 1977-1978 y luego al Panellinios, al Olympiacós y al Panionios, antes de regresar a los verdes para ejercer como entrenador 3 temporadas (1983-1986). Ganó la liga de 1984 y la Copa de 1986. Después de entrenar al Panionios, Aris y al AEK, todavía entrenaría por tercera vez al PAO en la temporada 1996-1997, cuando llegó en sustitución de Maljkovic. Siguió entrenando a otros clubes y siempre se ha mantenido vinculado al baloncesto. Su hijo llegó a formar parte de la primera plantilla verde en 2011. Llegó a entrenar en Livingston desde 1974 a 1978 y fue el que convenció a Stergakos para que fichara por el Panathinaikós. Una vez retirado, fue profesor universidario de Educación Física, secretario general del PAOK, de la ESAKE y Presidente de la asociación de entrenadores. Kiritsis es, sin duda, otra de las eminencias del baloncesto verde.

El cuarto que quiero resaltar es Petros Panagiotarakos (1961-1973), alero que destacaba por su tiro en suspensión. Procedía de las categorías inferiores del club y toda su carrera deportiva la pasó en el Panathinaikós. Lucía el número 12 en la camiseta y ejerció de capitán durante varios años. Ganó 6 ligas: 1962, 1967, 1969, 1971, 1972 y 1973. Fue internacional con Grecia en 54 ocasiones, destacando su participación en el Eurobasket de 1965, en los Juegos de los Balcanes de 1962, 1963, 1964 y 1966, y en los torneos preolímpicos de 1964 y 1968. Un detalle curioso sobre Panagiotarakos es que nunca fue expulsado. Falleció de un ataque al corazón en 1999 a los 56 años.
El alero tirador Andreas Chaikalis (1961-1974) llegó al PAO procedente del Aris de Atenas. También era pretendido por el Olympiacós, pero al final el Panathinaikós se llevó el gato al agua pagando 18.000 dracmas y 2 partidos amistosos. Ganó 6 ligas. Logró traer a Dimitris Kokkolakis al club verde, entre otras muchas cosas.Fue 49 veces internacional, disputó los Eurobaskets de 1965, 1967 y 1969 y los Juegos de los Balcanes de 1966 y los Juegos del Mediterráneo de 1967, además de un torneo preolímpico (1968). Jugó también en el Panellinios, en el Ethnikós y en el Milonas, además del equipo de las Fuerzas Armadas. Era policía de profesión.

El Panionios rompió relaciones con el PAO por el fichaje de Peppas por los verdes.

El pívot Thanasis Peppas (1964-1972) debutó en el Atikós y siguió su carrera en el Panionios. Fue “reclutado” por el PAO para jugar un amistoso en Egipto y acabó fichando por los verdes. Evidentemente, hubo problemas entre los clubes por este hecho. Ganó 4 ligas (1967, 1969, 1971 y 1972). Como internacional, jugó 5 Juegos de los Balcanes, un torneo preolímpico en 1964 y el Eurobasket de 1969.

Kokolakis, Koronaios, Politis, Stergakos, Vidas y Kontos.

Kostas Politis (jugador: 1962-1971 y entrenador: 1978-1982 y 1993-1994) merece un post a parte. Sin embargo, se merece que resaltemos aquí parte de su extenso currículum. Como jugador trébol ganó 3 ligas (1967, 1969 y 1971) y llegó a la semifinal de la Recopa en la temporada 1968-1969. Como entrenador verde, ganó 3 ligas (1980, 1981 y 1982) y 2 Copas (1979 y 1982). Fue internacional en los Eurobaskets de 1961, 1965 y 1967, y en los Juegos del Mediterráneo de 1967. En 1964 disputó el preolímpico y los Juegos de los Balcanes. Politis fue un gran alero. Tenía mucha clase y era un destacado anotador. A veces se olvida la carrera de Politis como jugador injustamente. Que los logros conseguidos desde el banquillo no nos cieguen la vista. La faceta más conocida del personaje, por supuesto, es la de entrenador. Tras dirigir al combinado nacional entre 1983 y 1988, regresó al PAO, al que dirigió en la temporada 1993-1994 y al que consiguió llevar al equipo a la Final Four de Tel Aviv. Dirigió a Grecia en el Eurobasket de 1983, en el Mundobasket de España y en el glorioso Eurobasket de Atenas de 1987. Dirigió también al PAOK, al AEK y al Near East, con los que no logró títulos.

Kolokithás y Sfairópoulos.

Giorgos Kolokythas (1965-1971) es otro de los protagonistas que merece una entrada a parte. Empezó su carrera en el Sporting, donde se convirtió en el máximo anotador de la liga (1964). Ganó 4 ligas con los verdes en los 6 años que estuvo y fue dos veces más máximo anotador del torneo (1966 y 1967). Jugó 90 partidos con la Selección, 25 de los cuales en Campeonatos de Europa, con un promedio de 19,7 puntos. En el Eurobasket de 1967 se proclamó máximo anotador del torneo con un promedio de 22,9 y en el de 1969 también con uno de 22,7. Se retiró prematuramente por lesión, pero siguió vinculado al baloncesto como miembro del staff técnico de la Federación. Falleció en 2013. 

Kostas Mourouzis dando instruccciones.

Como Vasilakopoulos, Politis y Kolokythas, Kostas Mourouzis será otro de los que tendrá su post particular. A diferencia del resto, Mourouzis nunca fue jugador del equipo del trébol. Tampoco lo fue del Olympiacós como a veces se piensa. El Zorro sólo jugó en el Tritón y en el Tzira de Bologna, donde fue el máximo anotador de la liga italiana en 1956. Después de su retirada, empezó su carrera como entrenador. Ficha por el club verde en la temporada 1966-1967 y gana la liga. Le seguirán 5 triunfos ligueros más (1969, 1971, 1972, 1973 y 1974). Dirigió al equipo nacional en el Eurobasket de Barcelona de 1973. En total se sentó en el banquillo de la blanquiazul 40 partidos. Después entrenó al AEK entre 1974 y 1977, y al eterno rival entre 1976 y 1979. En la temporada 1986-1987 regresó al banquillo verde, que pasaba por una crisis muy fuerte de juego y resultados, aunque no consiguió cambiar el rumbo.

Quinteto de la temporada 1971-1972: Iordanidis, Peppas, Kolokithás, Kerkland y Kefalos.

El escolta Christos Iordanidis (1968-1979) ganó 6 ligas con los verdes con unos promedios de anotación más que notables. Fue internacional junior, absoluto y miembro del equipo de las Fuerzas Armadas. Con Grecia disputó tres Juegos de los Balcanes entre 1971 y 1974, además del Eurobasket de Barcelona y preolímpico de Turquía de 1972. Entre 1979 y 1982 jugó en el Olympiacós. Si fichaje fue muy polémico porque se marchó al eterno rival sin el consentimiento del PAO. Empezó su carrera como entrenador en 1974, llevando al Ionikós de Nikea. Esa temporada, además de ganar el título liguero como jugador verde, consiguió el ascenso a la máxima categoría con el Ionikós, donde empezaba a despuntar Panagiotis Giannakis. También entrenó al Marousi en 1977, al que también ascendió a primera, y al Panellinios. Desde 1982 hasta 1988 trabajó para la Federación como entrenador de categorías inferiores y ayudante del seleccionador absoluto. Entre 1989 y 1991 dirigió al Panathinaikós. Fue el descubridor y el que hizo debutar a Frangiskos Alvertis con el primer equipo.

Apóstolos Kontos.

Apóstolos Kontos (1969-1983) jugó un año en el Ionikós de Nea Filadelfia antes de recalar en el PAO, equipo en el que jugó hasta 1983. Kontos ganó 9 ligas y 3 Copas de Grecia antes de marcharse al AEK, donde jugó hasta 1987. Al parecer, disconforme por el número de minutos disputados en la final de copa, decidió abandonar el club. Se retiró a los 39 años. Fue entrenador del AEK en la temporada 1993-1994. Con Grecia anotó un total de 1.114 puntos. Disputó los Eurobaskets de 1973 y 1975. Sin lugar a dudas, Kontos fue un alero adelantado a su época. Era fuerte, tenía un gran tiro exterior y una muy buena visión de juego. Se convirtió en uno de los pilares de la tercera dinastía.

Kokolakis a una mano contra el Aris en 1974.

El center Dimitris Kokolakis (1969-1983) medía 2,15 y fue el pívot titular de los verdes un montón de años. Empezó a jugar tarde, pero trabajó duro y llegó lejos. Ganó 9 ligas y 3 Copas con los verdes antes de fichar por el Aris de Salónica, club con el que ganó 3 ligas más y otras 2 Copas. Kokolakis fue 178 veces internacional, anotando en total 1.280 puntos. Defendió la blanquiazul desde 1974 hasta 1986. Jugó en los Eurobaskets de 1975, 1979, 1981 y 1983. Se colgó el oro en los Juegos de los Balcanes de 1979, la plata en 1983 y 5 bronces. Además, ganó muchas medallas con el equipo de las Fuerzas Armadas. Kokolakis es uno de los mejors pívots de la historia del baloncesto griego.

Koronaios y Galis en portada.

El base Takis (Panagiotis) Koronaios (1968-1986 y 1989-1990) ganó 11 ligas y 3 Copas, en las que jugó siempre un papel protagonista. Regresó al club de su vida en 1989 tras un año en el PAOK y dos en el Panionios. Dirigió a varios equipos de Atenas desde el banquillo (Marousi, Dafni, Near East...), incluído el Panionios y el Panathinaikós femenino. Debutó en 1970 con la Selección juvenil y en 1975 con la absoluta. Disputó 150 partidos en los que anotó un total de 1.832 puntos. En 1999 jugó un amistoso a los 46 años contra los Países Bajos. También fue internacional con el equipo de las Fuerzas Armadas, con el que ganó 3 platas en campeonatos mundiales. Ganó el oro en los Juegos del Mediterráneo y en los Juegos de los Balcanes 1979, la plata en los Balcánicos de 1972 y el bronce en 1974, 1976, 1980 y 1981. La irrupción de Nikos Galis y Panagiotis Giannakis dejó a Koronaios fuera del combinado nacional. El jugador verde, líder absoluto del conjunto verde, no encajaba en un equipo en el que Nikos y Panagiotis se repartían todos los minutos. Junto con Kefalos, Kokolakis y Kokolakis formaban el famoso póker de las 4 kas.  

Christos Kefalos.

Christos Kefalos (1969-1978), en palabras del periodista Filipos Syrigos, era “el mejor jugador del equipo”. Nacido en Philadelphia, su padre era de Icaria y su madre italiana. Probablemente Kefalos era el mejor base de la época junto con Steve Giatzoglou. Fue compañero de Earl Monroe en Philadelphia, donde compaginaba baloncesto y béisbol. Debía hacerlo bien porque llegó a la final del campeonato de la ciudad en ambos deportes. Pasó de jugar de alero a hacerlo de base en la Universidad de Temple. Desgraciadamente, sufrió una lesión muy grave con fractura del disco, que le obligó a jugar con un cinturó ortopédico el resto de su carrera. Los Seatle Supersonics le ofrecieron un contrato, pero el prefirió dedicarse a hacer de maestro para de paso evitar ir a la Guerra del Vietnam. Cuando terminó la Guerra, volvió al baloncesto para jugar en una de las ligas menores. En un torneo en Boston, directivos del PAO lo presionaron para fichar por el equipo. Mourouzis convenció a Mathaiou para que lo seleccionase con Grecia y así convencerlo definitivamente. Con los verdes, Kefalos conquistó 6 ligas, 5 de ellas seguidas. Entrenó al PAO y ganó la Copa en la temporada 1982-1983. También entrenó al Ilysiakós.

Memos Ioannou.

Memos (Agamemnon) Ioannou (1974-1990) es uno de los bases que más temporadas ha jugado en el club verde. Ganó 6 ligas (1975, 1977, 1980, 1981, 1982 y 1984) y 4 Copas (1979, 1982, 1983, 1986) antes de irse al PAOK, con el que ganó una Recopa (1991), algo que repitió con el Aris (1993). Formó parte de la Selección campeona de 1987 y también de la que participó en el Mundobasket de Argentina de 1990. Su carrera como entrenador la empezó en el Aris (1993-1994) y luego continuó en Chipre, donde conquistó 4 ligas seguidas (2 con el APOEL y 2 con el Keravnós). Después entrenó al Ilysiakós y al Panionios, al que llevó a la tercera plaza en la liga. 

David Stergakos.

David (Nelson) Stergakos (1978-1991) jugaba de 4 y lo hacía de maravilla con la zurda. Llegó el mismo año que había sido seleccionado en el Draft de la NBA. Conquistó 4 ligas (1980, 1981, 1982  y 1984) y 3 Copas (1982, 1983 y 1986). Fue 65 veces internacional. Disputó el Eurobasket de Zagreb de 1989 y el Mundobasket de Argentina de 1990. Fue entrenador del Zografos, del Milonas y del Papagou y ejerció de mánager del AEK y del Panathinaikós el año que el club ganó la Euroliga de 1996.

Kyriakos Vidas.

Kyriakos (Kirk) Vidas (1980-1986) era un escolta griego-americano con bigotillo de una clase extraordinaria. En 6 temporadas ganó 4 ligas y 3 Copas. Fue internacional con Grecia en 46 ocasiones y participó en el Eurobasket de 1981 y en los Juegos de los Balcanes del mismo año. Antes de retirsrse y volver a Estados Unidos, jugó en el Ilysiakós.

Liveris Andritsos.

El pívot Liveris Andritsos (1982-1992) medía 2,02 y jugaba en la posición de 4. Llegó procedente del Esperos de Kalithea. Con los verdes ganó una liga y 2 Copas. A su retirada, era el máximo anotador del PAO de toda su historia. Disputó los Eurobaskets de 1981, 1983, 1987 (oro) y 1989 (plata), y los Mundobaskets de 1986 y 1990. Andritsos vivió en primera persona el final de la Tercera Dinastía y le tocó sufrir la peor época, cuando surgieron los dos colosos del norte del país. Eso sí, formó parte del equipo nacional en una época fantástica, aportando tangibles e intangibles desde el banquillo. 

Giorgos Skropolithas.

Un clásico de la época fue el base Giorgos Skropolithas (1983-1992), un jugador de equipo que siempre se mantuvo en segundo plano. Llegó procedente del Olympiacós, donde había jugado desde 1980 hasta 1983. En la 9 temporadas que estuvo en el club, ganó una liga y una Copa. Se retiró en 1992 y empezó su carrera como entrenador. Entre otros, ha entrenado al PAO femenino y a la Selección de las Fuerzas Armadas. No llegó a jugar con la Selección absoluta.


Otros tres jugadores que jugaron varios años en el club, pero que apenas consiguieron títulos, fueron Argyris Pedoulakis (1986-1992 y entrenador entre 2012-2014), Argyris Papapetrou (1985-1994) y Dimitris Diamakópoulos (1986-1992). Ni Pedoulakis ni Diamakópoulos ganaron ningún título y Papapetrou sólo la Copa de 1986. Pedoulakis ganó una liga y una Copa como entrenador verde y jugó el Mundobasket de España de 1986. El hijo de Argyris Papapetrou juega actualmente en el Olympiacós. Son jugadores de “entre guerras” que no pertenecen a ninguna generación triunfal.

martes, 23 de febrero de 2016

Las dinastías del Panathinaikós (III): La tercera dinastía verde (1975-1986).

El Panathinaikós de 1977.

Entre la era de Mourouzis y la de Politis pasan cuatro temporadas. Con Dukeshire el PAO repite título liguero en el 75, pero cae al tercer puesto en 1976.

Con Nikos Milas en el banquillo, el equipo acusa problemas con las lesiones, además de una sanción clave impuesta a Christos Iordanidis. En la Copa de Europa, el desconocido Turun de Finlandia elimina a los griegos. El PAO gana en la ida por 96-78 pero pierde en la vuelta por 78-55 y queda eliminado. 

Anastasatos dando instrucciones.

Con Kostas Anastasatos a la pizarra, el Panathinaikós recupera el trono. Sigue el mismo bloque de los últimos años, pero esta vez practican el baloncesto más ofensivo y vistoso visto hasta entonces. Se proclama campeón con 21 victorias y 2 derrotas, metiendo además 90 puntos de media. En la Copa Korac, los de Anastasatos vuelven a pagar, como en años anteriores, su bajo rendimiento fuera de Grecia. La victoria en la ida por 15 puntos (90-75) acaba siendo insuficiente porque el Standard de Lieja gana por 16 en Bélgica (78-62).

En la temporada 1977-1978 la liga es para el Olympiacós. En Europa, comandado por el americano Jenkins, gana 5 de los 6 partidos que disputa. Se deshace del Wroclaw y del Budapest tanto en cada como fuera, algo que también consigue la Jugoplastika de Split. Los yugoslavos pasan de ronda por el average, puesto que ganan al PAO por 18 (102-74), mientras que los griegos sólo lo habían hecho por 13 (95-82).

Con Kostas Politis en el banquillo el Panathinaikós inicia la etapa más brillante de esta tercera dinastía.

Stergakos el día de su presentación.

En la temporada 1978-1979 ya no están ni Christos Iordanidis ni Christos Kefalos. Siguen Kokolakis, Koronaios, Kontos, Andreas Panantoniou, Memos Ioannou y otros. El fichaje del año es David Stergakos, griego americano por la gracia de no se sabe quién, puesto que su nombre real era David Nelson y era americano de pura cepa. Zurdo, alto, estilizado y con más clase que la mayoría de pívots, había sido elegido por Boston en la posición 62 del Draft en 1978.

El Aris gana la primera liga de Politis, que acaba en tercera posición puesto que también es superado por el Olympiacós. El PAO se queda a una derrota de los rojillos (21-5). En la Copa Korac, el EB Orthez se deshace del equipo griego después de su aplastante victoria en la ida por 29 puntos (102-73). En la vuelta, el PAO gana por un estéril 88-67.

Copa de Grecia de 1979.

A pesar de fracasar en los dos torneos más importantes, el primer año de Politis culmina con la consecución del primer título de Copa de la historia del club. Ante 30.0000 personas, los verdes se imponen el Olympiacós por 79-72 en el Panathinaikó Estadio. Hasta llegar a la final, el PAO se había deshecho del Olimpiada de Patras (100-68), del Tritón de Atenas (91-112), del Panellinios (91-77) y del Iraklís de Salónica (79-95). En el banquillo del Olympiacós, un viejo conocido: Kostas Mourouzis.

Plantilla de 1980.

En el primer lustro de la década de los 80 el Panathinaikós es casi el absoluto dominador. El Aris de Salónica es el único que le discute la hegemonía, aunque no pasará por delante hasta el segundo lustro. Los atenienses ganan las ligas siguientes: 1979-1980, 1980-1981, 1981-1982 y 1983-1984 y las copas de 1982, 1983 y 1986.

En la temporada 1979-1980 la base del grupo la forman Stergakos, Koronaios, Ioannou, Vidas, Kontos, Andritsos, Kokolakis, Papantoniou, Kalegerópoulos, etc... El campeonato se divide en dos grupos. El PAO se impone en la zona sur con 16 victorias y ninguna derrota. En la fase final, los de Politis caen derrotados una vez contra el Aris y otra contra el Sporting, pero ello no les impide proclamarse campeones, puesto que el Olympiacós, segundo clasificado, acaba con 4 partidos perdidos. Es la 17ª liga del Panathinaikós.

En la Recopa elimina al equipo egipcio de Alejandría y al TSKA de Sofía pese a perder en Bulgaria por 96-93. En Atenas remonta la eliminatoria (100-85) y se clasifica para la fase de grupos. Queda encuadrado con el Gabeti de Cantú, el Parker de Leyden y el Caen. Sufre tres derrotas fuera de Grecia, destacando la paliza recibida en Italia (119-79). Las tres victorias que logra el equipo en Atenas resultan insuficientes para pasar.

El PAO campeón de la liga 83-84.

El experimento de los dos grupos desparece en la temporada 1980-1981. El Panathinaikós vuelve a ganar el campeonato, terminando con un balance de 23 victorias y 3 derrotas. Los verdes pierden en casa contra el Aris y fuera de casa contra el Ionikós y el Olympiacós, que acaba segundo a dos victorias.

El americano Kim Woolfolk es la cara nueva del equipo en la Copa de Europa. Los verdes consiguen 3 victorias en la fase de grupos, pero quedan eliminados. De nuevo le condenan las 3 derrotas fuera de Grecia. Especialmente dolorosa es la sufrida en Londres contra el Crystal Palace (99-84). El Maccabi acaba líder de grupo y es el equipo que se clasifica a pesar de haber perdido en el Tafos por 81-76.

Los hombres de Politis están hechos para cosas más grandes. Con un juego brillante y dinámico, repite título en la temporada 1981-1982. Acaba con 22 victorias y 4 derrotas, todas fuera de casa. Además, consigue el doblete tras derrotar al PAOK en la final disputada en Salónica por 63-65. En las fases anteriores se había deshecho del Aris y del AEK. Una canasta de Stergakos a pocos segundos del final da la segunda Copa al equipo del trébol.

En Europa, el Panathinaikós jugará por primera vez con dos americanos. A Kim Woolfolk, que repite de la temporada anterior, se une David Thompson, jugador poco disciplinado que acabará marchándose antes de acabar el curso. Dicen que era bastante raro y que se largó por la puerta de atrás dejando una deuda de 700.000 dracmas en llamadas telefónicas internacionales.

Los verdes quedaron encuadrados en un grupito de sólo 3 equipos porque al final el Al-Ittihad de Alepo sirio no participó. El Levski de Sofía perdió sus cuatro partidos, así que el doble enfrentamiento contra el TSKA de Moscú definiría la clasificación. En la URSS los soviéticos derrotaron a los helenos por 83-80, con lo que quedaba todo abierto para la vuelta. En Atenas, ni los árbitros, ni los aficionados, ni la mesa de anotadores iban a permitir que a los verdes se les escapase el pase a la siguiente ronda.

Con 85-83 para los locales, en entrenador ruso Topalev mandó fallar a Meleshkin el segundo tiro libre que disponía. Quería que corriera el tiempo y evitar una posible prórroga. Pero Meleshkin falló los dos y en la lucha por el rebote el balón salió fuera impulsado por Victor Pankrashkin. No había tiempo para más, porque los tiros libres habían sido lanzados con un segundo por jugar. Sin embargo, el reloj no corrió y no sonó la bocina. Con un segundo, Vidas le pasó a Kontos, que lanzó desde el medio del campo a la desesperada. Sorprendentemente, Meleshkin cometió falta –o eso es lo que pitaron los árbitros- y Kontos obró el milagro, anotando los dos tiros libres y colocando el definitivo 87-83 en el marcador. “Estos tiros libres los hubiera metido hasta con los ojos cerrados”. Aquel debió ser el segundo más largo de la historia del baloncesto, sólo por detrás del de los Juegos Olímpicos de Múnich. La victoria en Sofía días después por 89-97 confirmó la clasificación de los de Politis. Los verdes eran uno de los 6 mejores equipos de Europa. Un gran éxito.

Politis dando instrucciones en el Panathinaikó Stadio.

La historia dice que a continuación Politis se volvió loco intentando encontrar vídeos de los equipos clasificados, algo que no consiguió. El PAO, casi a ciegas, sólo consiguió una victoria en casa contra el Den Bosch (88-77) y acabó en la última posición del grupo final. Perdió los dos partidos contra el Cantú, el Barcelona, el Maccabi y el Partizán, y uno contra el Den Bosch (88-87).

Christos Kefalos sustituyó a Kostas Politis en el banquillo verde en la temporada 1982-1983. El periplo del PAO en Europa fue muy corto, puesto que no pasó de la primera ronda. Aunque ganó en Atenas por 58-55, fue humillado en Le Mans contra el modesto Moderne por 112-67. En la liga, el Aris rompe la racha y se lleva su tercera liga. Hubiera sido un mal año de no ser porque el Panathinaikós conquistó la Copa de Grecia. Los de Kefalos derrotaron al Olympiacós en Glyfada por 72-62 con un gran Koronaios (19 puntos).

Kefalos fue sustituido por Michalis Kyritsis en el banquillo del club ateniense en la temporada 1983-1984. Apostolos Kontos –fichó por el AEK- y Dimitris Kokolakis –fichó por el Aris- dejaron el equipo y la entidad decidió no fichar extranjeros. El PAO ganó la liga en un partido de desempate disputado en Corfú. Los verdes se impusieron por 80-76 al Aris en lo que sería la última liga de la década. En la Copa el equipo cayó en la semifinal contra el PAOK (74-67), que a la postre sería el campeón.

El PAO celebrando el título de liga en Corfú.

En la Recopa, el PAO eliminó al Levski (73-81 Y 88-79) y al Ladis Grier de Austria (derrota por 83-79 y victoria por 66-54) y se metió en la fase de grupos. Quedó encuadrado con el Real Madrid, el Scavolini y el Ruda Pardubice de Checolsovaquia. Acabó en tercera posición con 2 victorias y 4 derrotas. Aquel año quedó para la historia que una de las victorias se produjo contra el Real Madrid en Atenas (99-97 con 27 puntos de Stergakos, 24 de Kappos y 18 de Koronaios). Fue la única derrota europea del equipo de Lolo Sainz aquel año, que acabó levantando la Recopa dos meses después.

El PAO acaba la temporada 1984-1985 en blanco después de 6 temporadas. Kyritsis mantiene el bloque pero el Aris ha formado un gran equipo y consigue el doblete.

Stergakos en la Copa de 1986.


La segunda dinastía verde termina en 1986, con la consecución de la Copa de Grecia. En la semifinal se impone al Aris por 87-84 y en la final, disputada en el Palacio de la Paz y de la Amistad, derrota al Olympiacós por 88-78, con gran exhibición de Stergakos (25) y Andritsos (22). Es la última gran victoria verde de la década. Los tréboles no volverían a rascar algo hasta 1993, algo impensable hoy día.

lunes, 15 de febrero de 2016

Las dinastías del Panathinaikós (II): La segunda dinastía verde (1966-1975).

 
El PAO de 1968. Kostas Mourouzis a la izquierda y Giorgos Vasilakopoulos, de paisano, de pie a la derecha del todo.

En mi opinión, la Segunda Dinastía Verde iría desde 1966 hasta 1975. Es decir, desde la llegada de Kostas Mourouzis al banquillo trébol hasta un año después de su marcha. Su fichaje por el AEK unido a la retirada paulatina de una serie de jugadores harán que el club se resienta ligeramente hasta la llegada de Kostas Politis.

El PAO ganó títulos antes de 1966 y después de 1975, pero no de manera regular.

De la sexta plaza de 1960 en el torneo regional, el PAO alcanzó la segunda en 1961, que le permitió volver al Campeonato Nacional con todas las opciones. Se produjo un triple empate en la primera posición y, como el Iraklís se negó a jugar, la liga se decidió en el último partido contra el Sporting. El Panathinaikós se impuso por 57-52 y volvió a la senda del triunfo casi 7 años después. Panos Kaukópoulos era el único que seguía de la época dorada anterior, al que se le sumaron Petros Panagiotarakos y un joven Giorgos Vasilakópoulos.

En la temporada siguiente, los verdes debían confirmar que el triunfo del año anterior no había sido fruto de la casualidad. En 1962 por primera vez el Campeonato Nacional se disputa en Salónica. Aunque no logró el título regional –ganó el Tritón-, tomó cumplida venganza en el Nacional. Se produjo un cuádruple empate entre el PAO, el Iraklís, el Anatolia y el Tritón a 4 victorias y 2 derrotas.

En los partidos por el desempate, los tréboles perdieron contra el Anatolia por 66-68, pero ganaron al Iraklís por 71-67 y al Tritón por 79-70. La victoria contra los azules de Salónica fue fundamental, porque acabaron también con 2 triunfos y 1 derrota. El choque entre ambos decidió el campeonato en favor del Panathinaikós.

Además, el PAO participa por primera vez en la Copa de Europa. Desgraciadamente, cao eliminado ante el Hapoel de Tel Aviv por la vía rápida. Entre los jugadores de aquel PAO destacaremos a Giorgos Vasilakópoulos, futuro –y eterno- Presidente de la Federación, Petros Panagiotarakos, Panos Koukópoulos, que sería entrenador un año después, Stelios Tavoularis, Giannis Makridis, Giogros Liamis y Giorgos Zannos. 

El PAO con nuestros príncipes en 1963. 

Entre 1962 y 1966, que es cuando empieza a forjar la Dinastía, el Panathinaikós de Atenas no gana ningún título. Uno de los hechos más destacables sucede en 1963, cuando tiene lugar el famoso partido contra el Real Madrid en Atenas, con la presencia de los príncipes. Los blancos se imponen por 73-93 en Grecia y por 90-60 en España. Sin duda, el choque fue un acontecimiento en el país y en la entidad verde, puesto que el Madrid era el subcampeón de Europa entonces. Esa misma temporada, los blancos repitirían subcampeonato.

En 1965 es cuando aparecen en escena nuevos protagonistas: Andreas Chaikalis, Michalis Kyristis, Christos Iordanidis, Kostas Politis y Giorgos Kolokithás, la estrella de la época que el club acababa de fichar, procedente del Sporting, donde había sido el máximo anotador de la liga.

Mourouzis con Kefalos, Iordanidis y Kontos en 1972.

La llegada al banquillo de Kostas Mourouzis en 1966 marca el inicio de la nueva dinastía verde. El Zorro es uno de los más ilustres personajes de la historia del baloncesto griego. Había sido jugador del Tritón entre 1948 y 1955, y del Gira Bologna, donde jugó 5 temporadas. En 1956 fue el máximo anotador de la liga italiana. A su regreso, fue dos años entrenador-jugador del Tritón, hasta que lo tuvo que dejar por problemas en los pulmones. A partir de entonces, se dedicó a entrenar.

El PAO conquista de nuevo la liga en 1967, terminando así con 4 años de sequía en los que tampoco participó en competiciones europeas. Es la primera copa que levanta desde la instauración del nuevo formato, que empezó a funcionar en 1964. Los atenienses ganan 22 de los 23 partidos y Kolokithás se proclama máximo anotador con 705 puntos, por segunda vez en su carrera –la primera lo había sido en el Sporting-. El alero completa una fantástica temporada, proclamándose también máximo anotador en el Eurobasket de Finlandia (anota 25,4 puntos de media).

Aunque los verdes tienen un buen equipo, es el AEK el gran dominador de la liga 1967-1968. Los bicéfalos ganan la liga y levantan la Recopa de Europa.

El Panathinaikós supera la primera fase de la Copa de Europa al vencer al Steaua de Bucarest los dos partidos (63-82 y 61-42). En la segunda fase, los de Mourouzis se imponen al poderoso Zadar de Cosic en Atenas por 79-70, pero pierden en Yugoslavia por 82-69 y quedan eliminados.

El AEK y el Panathinaikós mantuvieron un pulso igualadísimo en la cabeza durante la temporada 1968-1969. Los grandes dominadores de la época terminan con 20 victorias y 2 derrotas. Es el Olympiacós el equipo que inflinge las dos derrotas al equipo del trébol, mientras que el AEK sólo pierde contra los verdes. El 20 de marzo de 1969 el PAO se impone por 78-68 y evita que los amarillos celebren el título. El empate a victorias y derrotas fuerza a un desempate, que se disputa el 30 de marzo en el Panathinaikó Stadio. En un partido no apto para cardiacos, el equipo de Mourouzis derrota al AEK por 85-80 después de dos prórrogas. 

Ese mismo año los verdes disputaron la Recopa de Europa y no les fue nada mal. Para empezar, se deshicieron con facilidad del Handleministerium de Viena, aunque tuvieron que remontar un 84-76 adverso. En la vuelta, los griegos ganaron de 40 por 95-55. En los octavos de final se impusieron al Benfica en los dos partidos (74-110 y 111-70) y en los cuartos, contra el Fides Partenope (de Nápoles), se lió parda.

Los italianos aplastaron a los griegos en la ida, ganando por 37 puntos de diferencia (98-61). En la vuelta se llegó al descanso con un sorprendente 51-16 para los locales, que andaban cerca del milagro. Los visitantes se negaron a seguir jugando y alegaron que se habían producido una serie de irregularidades intolerables. Decían que el marcador real era 39-28 y que la primera parte había durado más de 20 minutos. Las quejas de los italianos no tenían visos de prosperar, sobretodo porque en el Panathinaikó Estadio había comisarios de la FIBA que no hicieron constar irregularidad alguna. El partido no se siguió jugando y se le dio al PAO la victoria por 2-0 y la clasificación para la semifinal. Allí esperaba el poderoso Dynamo de Tibilisi, que pese a caer en Atenas por 81-67, remontó en Rusia por 103-71.

Giorgos Kolokithás, una de las grandes figuras de la entidad verde.

En la temporada 1969-1970 el AEK recupera la delantera. El Panathinaikós es el único capaz de derrotarle en todo el año (80-60), pero es insuficiente porque los de Mourouzis pierden 5 partidos y se quedan atrás. En la Copa de Europa el Estrella Roja elimina a los verdes a las primeras de cambio. Quizás lo más destacable de aquella temporada fuera la llegada de Apóstolos Kontos y de Dimitris Kokolakis, traídos desde Creta por los ojeadores del club (Kontos jugó primero un año en el Iónikos de Nea Filadelfia). También debemos señalar que en el Eurobasket de Italia Giorgos Kolokithás volvió a proclamarse máximo anotador del torneo (23,5 puntos de media).

La Segunda Dinastía en todo su esplendor llega cuando coinciden en el equipo el póker de kas: Apóstolos Kontos, Takis Koronaios, Christos Kefalos y Dimitris Kokolakis. Los cuatro coinciden por primera vez en Belgrado, en el partido de la Copa de Europa. El Estrella Roja elimina a los griegos tras vencer en la ida por 91-66 y perder en la vuelta por 83-75. En esta eliminatoria jugó el primer extranjero en la historia del club, un americano llamado Craig Greenwood.

En cuanto el AEK empezó a flojear, el Panathinaikós lo aprovechó. Entre 1970 y 1975 las cinco ligas se pintan de verde. El dominio es casi absoluto y se ganan 108 de los 132 partidos ligueros disputados.

En la temporada 1970-1971 el PAO se proclama campeón tras ganar 24 partidos y perder 2. En uno de los choques directos, el Olympiacós había presentado un recurso y lo ganó. El PAO no acudió a la repetición y le dieron el partido por perdido, aunque aquello quedó en anécdota porque los verdes ya eran campeones. Oficialmente, por tanto, acabó con 23 victorias y 3 derrotas (el AEK, segundo, terminó con 21 y 5).

En la Recopa el equipo cae en la segunda ronda contra el Hapoel de Tel Aviv.

Quinteto de la temporada 1971-1972 con Willy Kirkland.

En la temporada 71/72 el PAO tiene una plantilla completísima. Con Kefalos y Koronaios de bases, Iordanidis, Kolokithás, Kontos, Kyritsis, Peppas, Chaikalis, etc… de aleros y Kokolakis en la zona -2,15 cm-, los verdes aspiraban a llegar lejos en Europa.

En la primera ronda se deshicieron del Stadel de Luxemburgo. En la ida los griegos se impusieron por 63-98, con 46 puntos del americano Willy Kirkland. En la vuelta repiten los verdes (94-67) y repite Kirkland con otros 46 tantos. En la segunda fase, el Panathinaikós logra la mayor proeza de la entidad hasta entonces: derrota al Maccabi de Tel Aviv en Atenas por 81-73 y gana también en Israel por 80-81.

Los griegos se meten en la fase de grupos y quedan encuadrados con la Jugoplástika, el Slavia de Praga y el BUS Fruit Lier de Bélgica. Cuentan los enfrentamientos como eliminatorias. La Jugoplástika, pese a perder un partido contra el Slavia (78-75), suma la victoria porque remonta en Split (94-81). El Panathinaikós pierde la ronda de  emparejamientos contra los yugoslavos y los belgas del Fruit Lier, y suma su única victoria contra el Slavia. Gana por 99-73 en Atenas y empata en Praga a 74. El equipo de Split acaba liderando el grupo con 3 victorias y 0 derrotas (en realidad pierde los tres partidos fuera de casa). Así, el PAO, el Fuit Lier y el Slavia acaban empatados con una victoria y dos derrotas, pero los griegos terminan segundos gracias al basket average.

En la semifinal, el Ignis Varese de Dino Meneghin y Manuel Raga se cruza en el camino de los verdes. En Italia el Ignis se impone por 14 puntos (69-55), diferencia inalcanzable en la vuelta pese al gran esfuerzo del Panathiaikós (78-70).

Aquella temporada fue la última de Giorgos Kolokithás, que se retiraba prematuramente a los 28 años por problemas en una rodilla.

En la temporada 1972-1973 el PAO repite título de liga con 24 victorias y 2 derrotas. Es la tercera liga seguida de Mourouzis. En Europa el equipo se estrella y cae sorprendentemente a las primeras de cambio contra el BK Akademik de Sofía (76-57 en la ida para los búlgaros y 84-78 en la vuelta para los griegos).

Algo parecido sucede en la temporada siguiente (campeón con 19 victorias y 3 derrotas). Sólo el AEK hace sombra a los atenienses en la liga doméstica, mientras que en Europa el PAO no pasa da la segunda fase. Tras eliminar al polaco GKS Wybrzeze después de una gran remontada (derrota en Gdansk 87-70 y victoria en Atenas por 97-70), cae eliminado de manera deshonrosa frente al Berck francés. Los griegos se las prometen muy felices después de vencer por 99-80 en el Tafos tou Indoú, pero pierden por paliza a los pocos días (¡102-57!) y quedan eliminados.

Kostas Mourouzis, el zorro de los banquillos, deja el club al finalizar la temporada y se va al AEK de Atenas. La clave del éxito de aquel grupo nacía del buen clima que reinaba, de los roles bien definidos que tenía cada jugador y el bueno ojo para los fichajes. El Panathinaikós “pescó” en Creta y en otros equipos menores de Atenas a jugadores que con los años serían muy importantes en el club.

Christos Kefalos y Apóstolos Kontos a hombros tras conquistar la liga de 1975.

A Mourouzis lo sustituyó el americano Richard Dukeshire, que trajo nuevos métodos de entrenamiento y adaptó el apartado estadístico a la competición. Con 20 victorias y 2 derrotas el PAO volvió a ganar la liga.

En Europa los verdes ganaron al Friburgo de Suiza los dos partidos (76-89 y 99-78) pero perdieron contra el Maccabi de Tel Aviv (76-90 y 113-80).
                                                          

Dukeshire entrenaría otra vez el PAO años después, pero su primera experiencia sólo duró un año. El americano llevaba en Grecia desde 1972, cuando entrenó a la Selección, con la que repetiría entre 1975 y 1979. 

sábado, 23 de junio de 2012

Eurobasket 1987: 12 héroes y una canción.


  
Argiris Kambouris, héroe por accidente.

    
Levantando el trofeo.

Melina Mercouri en los brazos de Panagiotis Fassoulas.

El 14 de junio se cumplieron 25 años de ésto: 


Grecia se hacía mayor. El impacto de aquel campeonato de Europa en el país fue similar al que produjeron los Juegos Olímpicos de Barcelona en España.

Eran otros tiempos, claro. Supongo que las exigencias de la FIBA no eran las de ahora y además la cantidad de equipos era mucho menor. No en vano, todos los partidos del campeonato se disputaron en el mismo pabellón, el Palacio de la Paz y la Amistad, en el Pireo.

 
Filipou (11) empezó de titular pero tuvo que dejar su sitio a Kambouris (7) por lesión.

El sorteo hizo que los grupos quedasen totalmente descompensados. El grupo de la muerte lo formaban Grecia, España, Yugoslavia, Francia, Rumanía y la URSS mientras que el otro lo completaban Italia, la República Federal de Alemania, Holanda, Israel, Polonia y Checoslovaquia. Las semifinales las acabaron jugando los cuatro primeros del grupo de España.

El objetivo de los griegos era la tercera plaza del grupo. No iba a ser fácil porque España y Francia eran buenas selecciones. El rival más complicado del otro grupo era Italia y había que evitarlo a toda costa. Las otras selecciones, salvo la alemana, a priori eran asequibles.

Costas Politis levantando la copa.

La espina dorsal de la selección de Costas Politis la formaba un quinteto muy definido: Nikos Gallis, Panagiotis Giannakis, Fanis Christodoulou, Panagiotis Fassoulas y Nikos Filipou. Para el sexto hombre, Argiris Kambouris, estaba reservada la gloria. Romanidis, Andritsos y Memos Ioannou completaban la rotación. Linardos, Stauropoulos y Karatzas apenas jugaron. ¿Alguien los recordaba?

Era prácticamente el mismo equipo que había disputado el Mundobasket de España un año anterior, con Nikos Gallis de máximo anotador. Considerado un equipo que dependía excesivamente de la inspiración del base y de su inseparable escolta, Panagiotis Giannakis, podía dar algún disgusto aunque no contaba entre los favoritos. No en vano, Grecia mostró su irregularidad y acabó en la décima plaza en España.

Estaba por ver si a los jugadores de Politis les pesaría la presión de jugar en casa. A la postre, el factor cancha resultaría decisivo.    

Tras una clara victoria ante los rumanos (77-109 con 44 de la bestia), los griegos sorprendieron a los yugoslavos (78-84 con otros 44 puntos de Gallis). La victoria hizo ver a los de Politis que podían luchar de tú a tú contra los mejores. Sin embargo, la victoria salió cara porque Filipou se lesionó. Ya no jugaría hasta la final. Los 35 puntos de Gallis y los 20 de Fassoulas no fueron suficientes ante el equipo español. En un partido muy serio, España superó a los locales con cierta comodidad (89-106) con un gran Epi (27 puntos) y un sobresaliente Andrés Jiménez (24 puntos). 

Grecia-URSS. Fase de grupos.

El equipo griego se repuso ante los rusos con un buen partido que dominaba con claridad. Sin embargo, las expulsiones de Giannakis y Fassoulas combinadas con una mayor experiencia soviética en finales apretados, hicieron que la URSS se impusiera por 66-69. Nos quedan las impagables imágenes del escolta protestando y llorando ante lo que él consideraba una injusticia. Los griegos debían jugarse el todo por el todo contra Francia, que sólo había sido capaz de ganar a Rumanía.
Sarunas intentando parar a Nikos en la fase de grupos.

Resumen de las dos derrotas de Grecia.


Contrariamente a lo que se podía esperar, Grecia venció claramente al equipo de Ostrowsky y Dacoury. Los galos se marchaban para casa y los griegos pasaban cuartos. Se enfrentarían a Italia, primera del otro grupo, que no había perdido ningún partido.

El haber superado la primera fase quitaba presión a los griegos. Todo lo que se consiguiera a partir de enronces sería un premio para el grupo y un regalo para la gente.

No fallaron. Los italianos mordieron el polvo (90-78) demostrándose que el grupo A era mucho mejor que el B. No hubo sorpresa en los otros cuartos de final, clasificándose España, Yugoslavia y Rusia. Por segunda vez en el campeonato, Yugoslavia se cruzaba en el camino. Y por segunda vez, los griegos vencían contra todo pronóstico (81-77). En la otra semifinal, la URSS se deshacía de España sin demasiados problemas. 

Celebrando el pase a la final.

Imagino que las crónicas de entonces estarían llenas de referencias a los dioses, a los héroes helenos, a las fuerzas enemigas del mal, a los gigantes…

La final (14-6-1987).


La Unión Soviética había llegado al campeonato como gran favorito a pesar de tres notables ausencias. Arbidas Sabonis, la gran sensación del Mundobasket del 86, estaba fuera por lesión. Además, por temas extradeportivos, Gomelski no podía contar tampoco ni con Rimas Kurtinaitis ni con Alexander Belosteny. El tirador lituano se hallaba sancionado por un tema extraño sobre la organización de una gira por España con el Zalguiris. 

No era extraño que jugadores soviéticos aparecieran y desaparecieran de las convocatorias por culpa de las autoridades rusas. Incluso el coronel Gomelski había sufrido en sus propias carnes este tipo de sanciones. Las salidas al exterior de los equipos rusos provocaban el recelo de la KGB, que se dice que enviaba agentes de paisano para controlar. Las multas por contrabando habían sido constantes los últimos años. Miembros del Zalguiris o del TSKA habían sido cazados varias veces con caviar en la maleta para intercambiar. Gomelski también había sido investigado en varias ocasiones por pertenecer a una familia judía. El coronel se quedó en tierra y no partió con la expedición que iba al Mundobasket de España, por ejemplo. La federación utilizó a su comodín, Vladimir Obukhov -no era la primera vez- y consiguió la segunda plaza. 

El más perjudicado de estas decisiones había sido Sarunas Marciulionis, que con el billete comprado en el 86, se tuvo que quedar en tierra porque no era del agrado del entrenador. Por suerte, con Gomelski no hubo problemas para que jugara en Grecia. 

En una de las finales más bonitas de la historia del baloncesto europeo, el equipo griego se impuso por 101-99 desatándose la euforia a lo largo y ancho de todo el país. Vista la final de nuevo, me llama la atención lo siguiente:

 
El mítico Tatchenko.

- Concierto de pito de los árbitros. Sanchís, especialmente, sanciona cualquier contacto por pequeño que sea. En cambio, en el último rebote de Kambouris en ataque no se atreve a señalar falta por empujón. ¿Robo?

- Ioannou se equivoca en la última posesión del tiempo reglamentario y no pasa el balón a Gallis que tiene posición de tiro. Encara el aro contra Pankrashkin y no puede. Jovaisha anota ¿sobre la bocina o fuera de tiempo? En principio parece claramente fuera de tiempo, pero vista la repetición, no sé yo… Cualquiera se atreve a darla por válida.

 

- Los reservas griegos tienen más protagonismo en el partido del que yo recordaba y no lo hacen nada mal.

- Los rusos no protestan casi nunca aunque algunas personales son muy rigurosas.

- Volkov juega poco y mal. Sin embargo, formó parte del mejor quinteto del torneo.

- Sarunas Marcioulionis es el primer jugón ruso. Juega a otra velocidad.

- Valters, Homicious y Jovaisha juegan con una frialdad que asusta, anotando triples como si nada en los momentos más calientes del partido.

- En la final Gallis se va a los 40 puntos, pero su influencia en el juego no es tanta como me esperaba. Juega los 40 minutos y la prórroga sin descanso, faltaría más.

Gallis sorteando rusos.


- Los pívots griegos hacen un partido descomunal. Fassoulas se come a Tatchenko por momentos y  Kambouris está que se sale. Sobresalientes ambos.

Fassoulas jugando por encima del aro.

- Gomelski mueve exageradamente el banquillo, en mi opinión. En cambio Politis, ya sabemos. Si no llega a ser por las faltas personales, posiblemente hubieran jugado Fassoulas y Giannakis todo el partido. 


- Grecia juega sin sistema en ataque y físicamente es mucho más débil, lo que hace que la proeza sea mayor. ¡La coprulencia de Tatchenko frente a los tirillas pívots griegos hace que a uno le entre la risa! 

- Me llama la atención la elevada anotación, no sólo en la final sinó también en los otros partidos del campeonato. La URSS le mete 113 a España, 110 a Checoslovaquia, 100 a Yugoslavia, 107 a Francia, 121 a Rumanía y 104 a España (en la primera ronda). Grecia pasa de 80 en casi todos los partidos. La selección de Antonio Díaz Miguel le mete 111 a Francia, 116 a Rumanía, 106 a Grecia, 107 a Alemania y 96 a Rusia en la semifinal. Una de dos, o las defensas eran flojas o los anotadores estuvieron inspirados.

 

No sé si serían mejores o peores tiempos para el baloncesto, pero juntar en un campeonato a Petrovic, Kukoc, Epi, Radja, Jiménez, Marciulionis, Homicious, Riva, Villacampa, Sibilio, Gallis, Giannakis, Volvov, Valters, Tikhonenko, Divac, Jamchy, Welp, Dacoury, Morandotti, Magnifico, etcétera no es moco de pavo. Evidentemente, con Sabonis y Kurtinaitis la URSS hubiera ganado de calle. ¿O no?

 
Zeus.

Ver el pabellón lleno, la gente contenta, el humo, la pancarta de Atenas 1996, Melina… Otros tiempos que ya no volverán. Un país unido por el baloncesto.

Zeus en el Olimpo.

La segunda edad de oro del baloncesto griego, como la llamo yo, vendría después con el dominio del Panathinaikós en Europa y la consecución del Eurobasket de 2005, pero las raíces de todo aquello hay que buscarlas en aquel inolvidable 1987.    

Esos entrañables looks ochenteros que tanto nos gustan...